Una invitación a un nuevo viaje.
Cuando tenía veinte años recorrí la costa italiana en tren. El paso del tiempo ha transformado la Riviera Italiana y aquellas vías, ahora convertidas en un carril para bicicletas que muchos califican como uno de los más bonitos de Europa. Yo no estoy de acuerdo, pero reconozco que es muy bonito. Este año, mi hijo menor ha cumplido veinte y hemos encontrado la excusa perfecta para recorrerlo juntos en bici. Esta es la verdadera razón de este viaje que espero que hayas disfrutado con nosotros, pero hay algunas otras.
Gran parte de mi vida la he dedicado a entrenar comercialmente a las personas que trabajan en el mundo sanitario, especialmente en ópticas y farmacias, y he dado gran número de charlas, siempre en entornos profesionales. Pero cada vez que he realizado esta ruta, he pensado que visitaba lugares ideales para hablar sobre la venta; así que, en esta ocasión, he aprovechado la oportunidad para llevarlo a cabo.
Espero que este pequeño viaje te haya dado la oportunidad de acercarte a las ventas con una mirada más curiosa. Me gustaría haberte trasmitido que vender es una profesión, como lo es la optometría, y que cuanto mejor profesional se es, es decir, cuanto mejor se vende, mejor se sirve a los pacientes y a los intereses de tu carrera profesional. Como en todas las profesiones es necesario formarse y no dejar el aprendizaje únicamente en manos de algo tan lento e incierto como la experiencia. Si lo crees así, me gustaría invitarte a que realicemos un nuevo viaje juntos.

