La diferenciación es una opción de toda empresa, pero cuando ésta se encuentra en un mercado muy competitivo, como ocurre actualmente en el sector óptico, deja de ser una opción para convertirse en obligación.

Hay que diferenciarse del resto para atraer nuevos clientes o defender precios y márgenes.

¿ En qué te diferencias del resto ?

Una muy buena forma de diferenciarse es a través de la experiencia de los clientes. Puedes diferenciarte en cualquiera o varios de los procesos de trabajo: los exámenes visuales, el asesoramiento, la entrega de productos, la posventa, etc.

El truco no está necesariamente en ser mejor, sino en ser diferente y que esa diferencia sea apreciada por los clientes.

En esta fotografía puedes ver un buen ejemplo.

Una pescadería que a la vez es un restaurante o un restaurante que a la vez es pescadería. Una experiencia nueva, diferente y apreciada por algunos clientes.

Cerca hay más pescaderías, pero no como esta; también hay más restaurantes, pero no como este.

Desde el punto de vista de marketing es un ejemplo muy interesante, pero eso lo dejaremos para otra comunicación.